Cosas que a los 30 te deberían baler berga

En esta nota haremos un levantamiento de suelo para cachar qué cosas te deberían importar una hectárea de corneta a los 30+ años.

Partamos por definir qué sí te debería importar: tu autocuidado. Eso es clave.
Pero si alguna vez has estado haciendo algo que supuestamente te gustaba y te preguntas “me gusta todavía esta weá, o ya la hago por obligación?”, entonces llegaste al lugar indicado.

Llegaste al punto de “esto me debería importar una mierda.” Y hay muchas cosas más que pertenecen a esa categoría, así que vamos a subirnos al avioncito y recorrer las hectáreas de pico que te deberían importar ciertas cosas.

Cosas que ya te deberían baler berga:

1) Lo que opinen otros de ti. Tatúense esto en la frente, cabros. Porque en mis ya 38 años recién cumplidos, he descubierto que la mayoría de la gente no se soporta ni a sí mismos. Y si hablan mal de otro, es porque están auto-odiándose heavymente. Hasta a mí me pasó alguna vez algunas veces y casi siempre fue porque había algo que no me gustaba de mí misma.

Y cuando alguien hablaba de mí, eran puras mentiras, o tonteras que no reflejaban el contenido de mi carácter. La dura, si hablas mal de alguien solo hablas mal de ti. Así que bye con la gente que habla opina tonteras sobre tu vida.

2) Que te valgan hoyo los ‘tiempos’. Amikos, a todos les vendieron alguna vez que tenían que ir al colegio, salir a los 17, entrar a la U a los 18, sacar una carrera en 5 años o menos, casarse, tener hijos y una carrera exitosa antes de los 32.

Levante la manito ¿a quién le resultó? Porque a mí no. Entré a la U a los 17, me salí porque no era lo que quería estudiar, tomé un sabático, entré a mi carrera, me eché como 3 años, tomé un trabajo de mierda viviendo sola en Santiago, volví a Viña, no tuve pololo hasta los 29, y recién ahora tengo una pega másmenos “””estable””” y vivo con pololi actual, y capaz nos casemos el próximo año, si el virus no nos merma aún más las posibilidades.

Durante mucho tiempo me sentí pésimo porque veía a colegas irles bien, sacar los ramos en tiempo récord, casarse, tener estabilidad y pensar que yo la estaba cagando y que era una mierda de persona por no seguir el ‘programa’.

Pero hoy me doy cuenta de que eso está bien. No es una competencia y cada uno tiene sus tiempos. Nadie nació para ser el espejo de otro, ni tener el mismo tipo de vida. Y ciertamente si aparece un weón que te haga sentir mal porque ‘el esté en ‘una mejor pará’ que tú, bórralo.

Tu experiencia es la que te hace único.

3) Que te valgan pico tus malas decisiones. Esto es para mi yo del pasado. Estoy segura que he tomado hartas malas decisiones, grandes y chicas. E incluso al lograr salir de cada atao, me he auto-castigado ene por ser tan gila. El “debí haber hecho esto en vez de esto”, es la weá que puebla mi mente siempre antes de dormir.

Y pucha, pasado pisado, po. Es una pérdida de tiempo al final preocuparse de lo que no se puede cambiar. Literalmente no podemos volver al pasado.

Pero todo lo malo que hayas hecho es una lección para el futuro. Si llevas años cometiendo un error, no significa que estés condenado a ese camino. Siempre puedes dejar de hacerlo, disculparte si lastimaste a alguien, y tomar mejores decisiones de acá en adelante. Eso es madurar.

4) Que no te importe decir “No”. Si no quieres hacer algo, di que no. Ni necesitas dar una razón. No es No. Si un evento te causa ansiedad, no vayas y ya. Preocúpate de tu salud mental y a la mierda los que te hagan sentir culpable.

5) Tienes pocos amigos? A la mierda, pues. Ya no estay en el colegio pa tener un círculo gigante en el recreo, o creer que tienes que invitar a todo el curso a tu cumpleaños. Es bacán tener amigos, pero a menos amigos, más fácil de manejar tu carga social y tienes más posibilidades de pasar tiempo contigo, que es igualmente valioso.

Y pucha, cuántos son amigos da rial? Cuántos te ayudarían a salir de una weá peliaguda? Con que puedas contarlos con una manito, está más que bien.

6) Que te valga hoyo la soltería. Ok, aquí es confesión-time: yo fui soltera y super ameba hasta los 29 años. Ni un pololito tuve, y de pronto tuve de todo, mi ciela.
La weá es que si bien me achacaba el tema -porque me weveaban caleta por no tener ni perro que me ladrara-, a la fuerza aprendí a estar conmigo misma y pasarlo chancho.

Ser tan terminalmente soltera fue crucial para definirme como persona, y no a través de los demás.
Porque una weá que me di cuenta en mi primer pololeo, es que pasar de soltera a tener algo de un día pa otro, es un cambio heavy, y es fácil perderse en el otro. Y cuando ese otro se va, es como que te remueven el piso. Se te olvida por un segundo quién eras y lo que vales.

Pero es la raja reencontrarse con esa weona que eras antes. Y volver a darte cuenta de que sí eres especial, y que no te tienes que quedar con cualquier weón sacado del pulguero, porque tuviste mil años para formar a una persona la raja e independiente, y no podí conformarte con menos.

7) Deja de preocuparte por salvar a alguien. Tratar de “salvar” a una persona, cambiar a esa persona, arreglarla, darle en el gusto mientras te olvidas de ti no es pega tuya. No erí ná el psicólogo de estos wnes pa andar dándoles terapia, ni eres la mamá de nadie.

Obvio que si de repente un amigo está full en la droga o el alcohol de repente vas a tratar de hacer alguna intervención, pero de ahí en adelante, al terapeuta.

No tienes las herramientas pa lidiar con estas weás, que de paso te van a dañar a ti también. Además, son lecciones que ellos tienen que aprender.

8) Y ya que estamos: DEJA DE PREOCUPARTE DE LAS WEÁS QUE HACE TU EX. Es tu ex por algo. Ya, si terminaron tal vez en buena o amigos, bacán que te preocupe un nivel normal de ser humano. Mal que mal, compartieron todo juntos y de un día para otro, ya no va más y es heavy la diferencia.
Pero de nuevo, pasado pisado.

Nunca le di bola a mi ex desde que me pateó. Fue como ah, ya, bye. Le di su unfollow, y no me volví a preocupar de sus mierdas, hasta que él solito trató de volver como una sabandija. Dicen que el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen y es muy verdad. Pero yo ya llevando 7 años con el pololi actual, nicagando le di la oportunidad. Lo saludé por cortesía cuando nos topamos en el metro, y a la siguiente vez después de que trató de agregarme al face, le hice la ley del hielo. Porque si no, no entienden.

Y si siguen pegados a sus rrss, qué están haciendo, con quién salen ahora, solo te hará revivir el pasado, las peleas, por qué no funcionó, y te vai a sentir mal más contigo que otra cosa, así que pa qué.

9) A la mierda los cánones de belleza. Ya, obvio que todos queremos vernos boni, pero a estas alturas, bebé, haz las weás por ti. Si querí taparte de botox, que sea por ti, y no porque te comparaste con alguien o porque te hicieron el comentario de que tu cogote ya parece de pavo.

Ni la gente de las revistas se ve como la gente de las revistas, así que a la mierda lo que no quieres hacer. No te querí depilar? No lo hagai. Te quieres comer todos los postres? Voh dale. Te querí dejar barba o afeitarte? Haz lo que querai, por qué tiene que venir un wn a decirte la weá.


Se les ocurre otra? Dejen el comentario acá o en el face!

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